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¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
Introducción: El Corán, Clásico Español
El noble Corán, Qur'an Karim como se califica
en árabe (56:77), es el documento más trascendental del
mundo islámico. Esta Umma Wasat, o 'comunidad
moderada' (2:143) ocupa el veinte por ciento del mundo terrestre y
constituye la quinta parte de la poblacién total del planeta. La
región se extiende desde Marruecos (y antes, desde
Andalucía) a orillas del Atlántico hasta Malaysia e
Indonesia en el Pacífico, con una púa en la Unión
Soviética en su vientre vulnerable de Asia Central.
Los 114 capítulos o suras de esta Escritura Sagrada
varían en extensión: desde tres versícu-los (las
suras 103, 108 y 110) hasta 286 en la segunda sura, La Vaca. Fueron
revelados desde el año 610 aproximadamente de la era occidental
hasta 632 cuando Mahoma, el Profeta del Islam, pasó a mejor vida
(¡que Dios le bendiga y salve!). La revelacioón, que
recibió por conducto del ángel Gabriel, se inició en
La Meca antes de la hégira para terminar en Medina en 632.
Las primeras revelaciones forman las suras más cortas. Éstas
se encuentran al final de la Escritura y la mayor parte de ellas
ocurre en la última Parte, o sea la núm. XXX. El idioma del
documento es el árabe clásico. la fushà, que
sirvió y sigue sirviendo de modelo para el idioma literario, que se
desarrolló durante los brillantes siglos del gran imperio o
califato islámico.
Esta Escritura Sagrada reúne las creencias escenciales de
la fe islámica, así como sus preceptos morales y sociales.
Por medio de ella se han ido formando los conceptos básicos de
nuestra religión de la Paz universal y, por ello, de la cultura y
civilización de la vasta región islámica que acabamos
de indicar. Esta enorme región forma una parte sumamente
importante de la sociedad contemporánea, que, tanto en su occidente
cristiano como en su parte materialista y atea, necesita conocer
aquélla con urgencia.
En una época pasada la madre patria España vivió una
gran gloria cultural y filosófica durante el período
islámico de su historia. Esta época duró desde 711,
cuando Tariq ben Ziyad ganó la batalla de la Janda entre Sevilla y
Gibraltar, batalla que le entregó la Península
Ibérica, hasta 1610 cuando Felipe III y su primer ministro, el
duque de Lerma, expulsaron a los últimos musulmanes de la
región valenciana, período de casi nueve siglos cabales.
Las construcciones más soberbias que existen en España son
la Gran Mezquita de Córdoba, la gloriosa capital omeya de
España, la soñada Alhambra de Granada, que provoca el
asombro de millares de turistas año tras año y el
Alcázar y la Giralda de Sevilla. Esta influencia
arquitectónica sigue en los edificios formales de la América
Latina, sobre todo en los coloniales, y en su decorado. Hay muchos hasta
en el sur y sudoeste de los Estados Unidos en aquellos territorios
conquistados por la república norteamericana durante la decadencia
colonial de España y México en el siglo XIX.
Eruditos de los siglos pasados fueron Ibn-Hazm o Abenhazam de
Córdoba, el gran poeta, soció1ogo y teó1ogo disidente
del siglo XI e Ibn-Tufayl o Abentofayl de Guadix al este de Granada en el
siglo XII, autor del célebre Filósofo Audodidacto,
que anticipó las ideas de Renato Descartes en Francia cinco siglos
después y del Robinson Crusoe de Inglaterra el siglo
siguiente. Su alumno, aún más destacado, el gran pensador
cordobés Ibn-Rushd o Averroes preparó el Conjunto o
Dchámi de Aristóteles, del que se aprovecharon las
nacientes universidades de París y Oxford apenas unas
décadas después.
En ese mismo siglo XII, Pedro el Venerable, abad del monasterio
benedictino de Cluny en Francia, reunió un equipo orientalista,
completo con su renegado andaluz, para traducir el Corán al
latín, y esto para refutarlo. Realizó esta empresa
antagónica en el espacio de un año (1143), hazaña
casi inverosímil; se imprimiría cuatro siglos
después en Basilea (Suiza).
Otros sabios posteriores y de fama fueron Ibn Arabi o Abenárabe de
Murcia, luego de Konya en Turquía y finalmente de Damasco en Siria,
donde está enterrado, e Ibn Jaldún, el gran soció1ogo
y filósofo de la historia, nacido en Túnez pero
vástago de una ilustre familia sevillana. Su teoría
cíclica de la historia anticipó las ideas de Oswaldo
Spengler y Arnaldo Toynbee, eminentes historiadores teóricos de
nuestro siglo XX.
Las traducciones del Corán hechas más tarde al castellanos
han sido deficientes: el Conde de Oropesa lo tradujo en 1674 de una
versión francesa del "Koran", probablemente la del Sieur
André du Ryer en 1647, comerciante y cónsul francés
que sirvió a su país en Egipto y Estambul. Esta
versión se dirigía "al uso de misioneros".
Estos traductores raramente consultaron el texto árabe: ya se
había cerrado la gran época andaluza de los siglos
anteriores que inspiraron a las universidades de París y Oxford con
sus traducciones de Aristóteles y de los filósofos
musulmanes, labor que se llevó a cabo en la gran Escuela de
Traductores de Toledo.
Cito varias versiones contemporáneas del Corán en
español: El Corán de Juan B. Bergua (Madrid 1975, Los
Clásicos Bergua, 10 edición) donde se califica a
Mahoma de autor del libro, opinión opuesta a la clara
tradición islámica. El libro comienza con unas
Consideraciones Preliminares irreverentes donde no aprendemos gran cosa.
Tiene unos Apuntes al final y un Índice Analítico.
La traducción de Rafael Cansinos Assens presenta El
Korán con un Pró1ogo de 20 páginas. La publica la
casa Aguilar (Madrid 1951/1973). Esta versión nos ofrece un
Prólogo y Bibliografía al principio, con un Índice de
Materias al final.
Se ha publicado otra traducción en la Argentina, que no ha llegado
a mis manos. El traductor es musulmán.
Hasta la fecha la mejor versión es obra del español Julio
Cortés, actualmente profesor de árabe y español
en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos. Antes
había enseñado en Damasco, Siria. La publicó primero
la Editora Nacional en Madrid en 1979. Posteriormente ha venido
editándola la Editorial Herder de Barcelona.
En 1987 salió una edición bilingüe en Nueva York, en la
que el nombre de 'Dios' pasó a ser 'Alá'. Es la
edición cuyo texto el lector tiene en sus manos: el árabe
original al lado derecho y el español al lado izquierdo. Posee un
Glosario, muy útil, al principio y un Índice
Analítico al final.
Así los nuevos musulmanes de hoy día en España y en
la América Latina tienen donde aprender el sagrado mensaje del
Corán en su lengua materna, mientras nuestra religión de la
Paz universal vuelve paulatinamente a estas tierras hispánicas a
fines del siglo XX de la era occidental, tan agitado y lleno de
inquietudes religiosas y políticas.
¡Que nuestra religión renueve su vigor tradicional durante el
siglo XV de la era islámica que acabamos de iniciar y en el
próximo XXI de la occidental que ya asoma!
Tomás Irving
Cedar Rapids, Iowa 52402
Febrero de 1989
Esta es una versión modificada y no autorizada de la
traducción original. Si Ud. nota unos errores, favor de ponerse en
contacto con la persona que la mantiene. La versión original de
El Corán está publicado por:
Tahrike Tarsile Qur'an, Inc.
Publishers and Distributors of Holy Qur'an
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Elmhurst, New York 11373